Ferumbras, Ghazbaran, Morgaroth, Orshabaal. Siempre estuvieron en el juego — y no había forma de encontrarlos. Eran nombres en un bestiario, esperando un evento que nunca ocurría. Desde hoy todo boss del mundo tiene su propia quest, y ninguno depende de la suerte ni de un horario.
El camino es siempre el mismo, y es honesto: alguien que vive cerca de la guarida sabe cómo llamar a eso hacia afuera. Lo encuentras, escuchas qué quiere, juntas la ofrenda y vuelves. Él cumple su parte en el acto — el boss aparece ahí, frente a ti, y la pelea es tuya y de quien esté contigo.
Son 27 leyendas nuevas en esta tanda, desde las más pesadas del juego hasta el rotworm demasiado gordo que aterroriza a un excavador de túneles. Con ellas el servidor llega a 148 quests de boss y a 199 quests en total — y puedes verlas todas, con el NPC, la ofrenda y el paso a paso, en la pestaña Quests.
También cambió
- Cada uno con su propio tiempo. Un boss pequeño se puede volver a llamar en unas horas; los del tope son una vez por personaje. La ofrenda también acompaña el tamaño de la leyenda.
- La guarida encaja con quien vive en ella. Cada boss fue puesto en una región a su altura — si el bicho es temible, el lugar es remoto. Ve preparado.
- El ranking es solo de jugadores. El highscores del cliente dejó de mostrar los personajes de prueba del servidor. Ahora quien aparece ahí es gente jugando.